viernes, 11 de febrero de 2011

HISTORIA DE DOS HERMANOS

Hace tiempo, en un pueblo cerca del mar, vivían dos hermanos.
El mayor, ansiaba aspirar a algo, llegar a ser importante, anteponía su valentía, su coraje, su fuerza y su inteligencia. Quería ser un héroe. Parecía casi perfecto. Casi…
Pero pese a todo lo que era y demostraba ser, llegaba a convertirse en un monstruo irritante, lleno de rabia y desdicha manifestada en la mirada, pues el pobre, no comprendía la diferencia que existía entre él y el mundo.
Sin embargo, el otro hermano era débil, miedoso, aspiraba hacer cosas espontáneas y poco importantes, buscaba fama, se preocupaba por su físico y despreciaba la inteligencia y la cultura que le rodeaba, manipulando todo aquel que conocía, aunque no fuera con malicia y restándole importancia a lo verdaderamente importante.
Y, como ocurre en la mayoría de los hermanos, había ciertas rivalidades, originadas ya desde antes de nacer.
Ninguno era mejor que otro. Habían llegado al mundo como iguales y morirían como tales. La sangre les unía aunque sus ideas, sus cualidades y su físico fueran distintos.
Desde que eran niños se ponían a prueba el uno a otro mediante un juego. Siempre que les apetecía o incluso cuando discutían, bajaban a la playa y nadaban en el mar. Su juego consistía en nadar cuando el socorrista izaba la bandera amarilla. A continuación, se sumergían en el agua y nadaban, soportando las fuertes olas y la corriente hasta que uno de los dos se cansara y abandonara, proclamando vencedor de un juego de niños, al otro.
Los dos crecieron, y en una discusión que tuvieron, decidieron bajar al mar y reanudar el juego que tenían cuando eran niños. Y así lo hicieron.
Había bandera amarilla, se sumergieron, y empezaron a nadar, alejándose de la orilla cada vez más y más.
Pero no sé dieron cuenta de que la bandera que estaba ondeando en aquel momento ya no era la amarilla, sino la roja, y las olas habían dejado de ser pequeñas olas rebeldes para convertirse en gigantes de agua salada furiosos.
Empezaban a sentir frío y a luchar con una corriente que los arrastraba con una fuerza invencible. Las olas los empujaban de un lado a otro. El menor decidió retroceder.
El mayor aceptó la idea, pero cuando llevaban un buen rato nadando y apenas avanzaban, el menor se rindió ante el inmenso mar de agua salada, proclamando, tal y como se decía en las normas del juego, vencedor al hermano mayor; y mientras se dejaba manipular por las olas, le gritaba a su hermano: << ¡Has ganado, vete!>>Pero el hermano mayor se dirigió hacia él y lo cogió, arrastrándolo como pudo contra la corriente para llegar a la orilla. Y cuando ya se encontraban a escasos metros, el hermano mayor soltó al menor, que no se había molestado en nadar más, y calló rendido por el frío y el gran esfuerzo, ahogándose silenciosamente en el mar. El menor, preocupado por salir de aquel infierno azul, nadó con todas sus fuerzas hasta la orilla. Y una vez en ella, se giró para darle las gracias a su hermano por haberle salvado la vida, pero al ver que no estaba, se derrumbó. Pues comprendió que aunque en aquel momento fuera él el ganador del juego por no haberse rendido, su hermano era el auténtico vencedor, ya que había conseguido lo que más quería.
Había sido un héroe.
Un beso,
MJ.J.CH