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viernes, 26 de agosto de 2011

Sin Sangre No Hay Herida

Creí que podría tenerte
Y en mis ojos tú reflejabas la perfección,
La palabra exacta de lo perfecto.
Sin necesidad ni avaricia,
Sin sangre no hay herida.






Derriba este baño de lágrimas
Que con tus miradas hiciste tuyas,
Lo que en un tiempo creí
Que llegarían a ser mías.






Ahora baila a la noche,
Irrumpe en mi mente,
¡Cubre mi corazón con el alambre
Forjado por tus mentiras!





Pues ahora he de mirarte de espaldas,
Ahora dudo de tus palabras,
Y haces que me invada la locura
Ejerciendo sobre mi tal tortura,
Que lo que creí que reflejaban mis ojos,
Podría llegar a ser un "nosotros"...





Ahora se ha transformado en la duda.
La incógnita de quererte sin ninguna cura.
Creer que podría aullar tu nombre a la luna.
Y darme cuenta ahora como me corrompes,
Y darme cuenta ahora como me mientes





En una espiral de palabras que ejercen de muertos
En una espiral que está repleta...¡De CELOS!

lunes, 6 de junio de 2011

EL TAMBOR DE MI VIDA

Un tambor suena en el telón de mi vida. Un caballo que hace temblar el suelo que pisa. Un corazón desbocado por una caricia. Un huracán que arrasa cada una de mis pulsaciones. Una sinfonía de notas marcadas por los acordes de mis venas. Unas notas que son escritas en su partitura por la sagre que fluye por mi cuerpo. Un reloj acelerado que pierde sus horas, sus minutos…
Y cierro los ojos intentando evitar ese tamborileo que no cesa. Es el rugir de un corazón que intenta salir de mi pecho. Mas no consigo evitarlo, ni cerrando los ojos, ni llevando mis pensamientos a páramos más alejados… Una tortura enterrada en mis entrañas (nunca mejor dicho).
A continuación, siento las cadenas que arrastran este compás. La respiración es más acelerada, irregular, puntual, indecisa… contradiciéndose cada vez que aferro mi mano a mi pecho , intentando, de una forma estúpida, calmar a la “bestia”.
Uno, dos, tres…contar es una forma ridícula para calmarse… Definitivamente, no sirve de nada. Pues, cuando el corazón late, nada lo detiene, a excepción de la muerte.
Y no me queda otra. Bebo un sorbo de agua, me tumbo y, procuro dormirme escuchando de fondo el telón de mi vida cada vez más acelerado….
Recuerdo una sonrisa, una mirada, un aroma…¡Tic-Tac! Abro los ojos...pero no es mas que el tiempo que pasa…

Un saludo,
MJ.J.CH

viernes, 25 de marzo de 2011

NADA

Cada uno de mis suspiros
Son renombres de dudas y de latidos
Que marcan mi alma y mi camino
Sintiendo un fuego vivo.

¿Es que no son suficientes mis pesadillas?
Mis lágrimas no apaciguan
Ese desvivir de mentiras,
Que fueron creadas en cuestión de días.

No es suficiente el llanto,
Ni tampoco la sonrisa.
Para acabar con el engaño
Que me provoca tu falsa risa.

¿Es una burla disfrazada?
¿Es una realidad encantada?
Porque ya he perdido la cuenta
De todo y de nada.

¿A caso yo no soy nada?
¿Es mi mundo una mala jugada?
Los olores, no son lo que eran
Y los colores, ya no me llenan.

El hambre, no es nada.
El dolor, no es nada.
La ilusión, no es nada.
¿Y la siguiente parada?

Un túnel negro, negro.
Sin salida, sin puertas, ni ventanas.
Que me asfixia y me pierdo
En la oscuridad de sus zarzas.

Y dime ¡responde!
Porque no hallo la respuesta en nada.
Y dime ¡susurra!
Al menos, una sola palabra.

MJ.J.CH

viernes, 4 de marzo de 2011

ENAMORADA DEL DOLOR

Amar el sufrimiento, el engaño,
Para solo poder atormentarse,
Con dolor, sin desamparo,
para que todo pueda olvidarse.

Sentir la sangre de mis venas,
Marcada, por un destino.
Manchada, por mentiras.
Sentida, por un corazón, vivo.

Miedo, dolor, traición, daño,
Creer que todo puede ser olvidado.
Desesperación, olvido, cariño.
Para tener un corazón, ya partido.

Un saludo,
MJ.J.CH

viernes, 11 de febrero de 2011

HISTORIA DE DOS HERMANOS

Hace tiempo, en un pueblo cerca del mar, vivían dos hermanos.
El mayor, ansiaba aspirar a algo, llegar a ser importante, anteponía su valentía, su coraje, su fuerza y su inteligencia. Quería ser un héroe. Parecía casi perfecto. Casi…
Pero pese a todo lo que era y demostraba ser, llegaba a convertirse en un monstruo irritante, lleno de rabia y desdicha manifestada en la mirada, pues el pobre, no comprendía la diferencia que existía entre él y el mundo.
Sin embargo, el otro hermano era débil, miedoso, aspiraba hacer cosas espontáneas y poco importantes, buscaba fama, se preocupaba por su físico y despreciaba la inteligencia y la cultura que le rodeaba, manipulando todo aquel que conocía, aunque no fuera con malicia y restándole importancia a lo verdaderamente importante.
Y, como ocurre en la mayoría de los hermanos, había ciertas rivalidades, originadas ya desde antes de nacer.
Ninguno era mejor que otro. Habían llegado al mundo como iguales y morirían como tales. La sangre les unía aunque sus ideas, sus cualidades y su físico fueran distintos.
Desde que eran niños se ponían a prueba el uno a otro mediante un juego. Siempre que les apetecía o incluso cuando discutían, bajaban a la playa y nadaban en el mar. Su juego consistía en nadar cuando el socorrista izaba la bandera amarilla. A continuación, se sumergían en el agua y nadaban, soportando las fuertes olas y la corriente hasta que uno de los dos se cansara y abandonara, proclamando vencedor de un juego de niños, al otro.
Los dos crecieron, y en una discusión que tuvieron, decidieron bajar al mar y reanudar el juego que tenían cuando eran niños. Y así lo hicieron.
Había bandera amarilla, se sumergieron, y empezaron a nadar, alejándose de la orilla cada vez más y más.
Pero no sé dieron cuenta de que la bandera que estaba ondeando en aquel momento ya no era la amarilla, sino la roja, y las olas habían dejado de ser pequeñas olas rebeldes para convertirse en gigantes de agua salada furiosos.
Empezaban a sentir frío y a luchar con una corriente que los arrastraba con una fuerza invencible. Las olas los empujaban de un lado a otro. El menor decidió retroceder.
El mayor aceptó la idea, pero cuando llevaban un buen rato nadando y apenas avanzaban, el menor se rindió ante el inmenso mar de agua salada, proclamando, tal y como se decía en las normas del juego, vencedor al hermano mayor; y mientras se dejaba manipular por las olas, le gritaba a su hermano: << ¡Has ganado, vete!>>Pero el hermano mayor se dirigió hacia él y lo cogió, arrastrándolo como pudo contra la corriente para llegar a la orilla. Y cuando ya se encontraban a escasos metros, el hermano mayor soltó al menor, que no se había molestado en nadar más, y calló rendido por el frío y el gran esfuerzo, ahogándose silenciosamente en el mar. El menor, preocupado por salir de aquel infierno azul, nadó con todas sus fuerzas hasta la orilla. Y una vez en ella, se giró para darle las gracias a su hermano por haberle salvado la vida, pero al ver que no estaba, se derrumbó. Pues comprendió que aunque en aquel momento fuera él el ganador del juego por no haberse rendido, su hermano era el auténtico vencedor, ya que había conseguido lo que más quería.
Había sido un héroe.
Un beso,
MJ.J.CH